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Mostrando las entradas etiquetadas como Nocturno

HISTORIAS

  ¿Cuantas historias puede haber en una fotografía? Una por cada habitación de ese hotel, o por ese coche que huye, o quienes desde detrás de los árboles comparten la luna, o de quien retrata la noche para que quede constancia de lo ocurrido.... Infinitas

NOCHE EN LA PUERTA DEL SOL

  Lo que más me gusta de esta fotografía es lo material que se vuelve la luz. No sólo ilumina objetos y los hace visibles, si no que ella misma es una presencia, una entidad. Las farolas por supuesto, los escaparates, pero sobre todo, ese color naranja que cubre el pavimento y que no es más que el reflejo de las bombillas, captado por la cámara.

NOCHE CON MAR Y LUNA

Sobre la Bahía de Txingudi la luna llena aparece entre las nubes. Cuando capto estos momentos, no puedo evitar pensar que son únicos. Que nunca volverán a repetirse de igual manera, con la misma luz, la misma oscuridad..... que estamos asistiendo a un milagro más, como cada día.  

NOCHE EN LA PUERTA DEL SOL

La Puerta del Sol se organiza alrededor o mejor dicho, frente a este edificio emblemático iluminado esta noche en azul. El color atacado por el amarillo de las farolas conforma una imagen que parece cubierta por un velo de niebla, como si las fotos nocturnas se tiñeran de sueño. Mientras un transeunte cruza el escenario casi deshabitado recordándonos que también el espacio nocturno contiene vida, aunque más sosegada.  

CIELO DE CIUDAD

El cielo es un territorio inmenso. Sin límites. Es parte del paisaje urbano, de la ciudad, poniendo el color, el tono. En este caso un gris de acero, un tinte de invierno que se acerca. Debajo, un trozo de ciudad, retazos de hogares, de  vida. Todos bajo el refugio y la protección arbitraria del cielo.

ATARDECER BULLICIOSO EN LA CIUDAD

Parece que el cielo también está de fiesta. Como la iluminación de la calle, los coches, los semáforos. Una especie de verbena urbana. Parece como si todos se preparasen para una noche larga y bulliciosa. De esas en las que pueden pasar tantas cosas. De esas que dejan un poso de anhelo que nos acompañará siempre.

COLOR. MORADO.

Noche y primavera. Regreso a casa. Los árboles de ciudad han florecido. De noche son un poco incongruentes en el bullicio de un viernes. Ruido. Conversaciones. Prisas Y luces. Luces de neón, de automóviles que pasan, de los hogares que rodean la plaza. Inesperadamente, de la mezcla alquímica de todo ello, surge un color. Agresivo y bello. Único en su tono. Nunca se repetirá. Aquí lo tenemos.

ANOCHECER EN LA CIUDAD

Me gusta esta foto de Madrid. La silueta de la torre en una ciudad que nunca perderá su antiguedad, a pesar de convertirse en una de las urbes del siglo XXI. En esta foto me gusta especialmente ese tono evocador, esas luces pálidas, esa sensación de niebla.

JARDÍN DE NOCHE

Nocturno en un jardín. lo que me gusta de esta fotografía es la luz. Como muchas veces en mis capturas, el resultado es fruto de la casualidad. El tono conseguido equilibra luz y oscuridad, con un contraste de colores perfecto entre verde y azul y un tono nostálgico y misterioso. Lunar.

NOCHE: CUALQUIER CIUDAD

Lo que me gusta de esta foto, más que la inquietud que pueda producir, es que podría representar cualquier lugar, cualquier rincón de una noche en el casco antiguo de cualquier ciudad. Podemos encontrar el punto exótico o fabril, es indiferente. Es un rincón, una travesía, un paseo de regreso o una imagen cuando nos encontramos perdidos. En cualquier lugar. Como los sentimientos. No son tantas las barreras geográficas.