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VELOCIDAD

  Detener la velocidad sin pararse, Convertirla en un instante, en una imagen estática y sin movimiento. La mirada como una herramienta con capacidad de modelar la realidad hasta el infinito. Ni toda la fuerza de un motor tan potente puede evitar la quietud que le impone una cámara. 
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ESTATUAS

  ¿Puede sufrir una estatua? ¿ Cuanto dolor puede transmitir algo inerte? 

NO VIAJAR SOLO

  Somos animales sociales. Seres que vivimos en comunidad, que necesitamos alguien cerca que nos ayude, nos acompañe, nos acoja. La autosuficiencia no es siempre algo bueno, la soledad no es hermosa más que en aquellas ocasiones en que nos convertimos en nuestro otro compañero. Viajar juntos no implica perder tu camino.

VERANO Y NOSTALGIA

  Hay palabras que tienen sentimiento, sí, depende del contexto en que se digan, pero en ocasiones esos contextos se repiten. Verano, cuando se pronuncia a finales de agosto, tiene una pátina de nostalgia, por algo que termina y nos ha lavado mente y cuerpo con luz.  Posiblemente, en esa nostalgia estén siempre también otros veranos, aquellos eternos de nuestra infancia que marcaban nuestra niñez. No olvidemos de traer de entonces algo de pintura para manchar nuestros veranos de adultos.   

LA LUZ DE UN INSTANTE

  Muchas veces he comentado aquí lo milagroso de lo irrepetible de un instante. Sólo vivo por ser captado en una fotografía. Que decir cuando además interviene aquello que es etéreo, la luz en este caso. Y es sorprendente hacernos a la idea de que el retrato de este relámpago atravesando las nubes es único, que nunca volverá a ocurrir, pero además, no existe otra confirmación de que esto ha sucedido que esta fotografía. Por eso la vida es grande, inmensa y rica, porque está compuesta de instantes que son siempre nuevos.  

REFLEJOS

  Como Alicia ante el espejo, en ocasiones tenemos la oportunidad de asomarnos a reflejos que, siendo lo mismo, pueden dar paso a mundos diferentes.

LEYENDAS 11

  Al llegar a su destino, en las lejanas tierras de la Cólquide, los Argonautas vieron el Palacio del Rey Eetes y el Bosque Sagrado donde colgaba el Vellocino de Oro