VEO Los ojos, el tiempo y el corazón pueden conformar la forma perfecta de mirar. Aire que entra por los ojos.
VEO Los ojos, el tiempo y el corazón pueden conformar la forma perfecta de mirar. Aire que entra por los ojos.
"De la antigua rosa, sólo queda el nombre"
Así concluía El Nombre de la Rosa de Umberto Eco. Y con ello, hablaba de esas ocasiones en que las cosas pierden su esencia para que sólo permanezca la palabra que la representa.
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